domingo, 30 de mayo de 2010

Turistas versus Ciudadanos

Yo nací y vivo en Barcelona. Barcelona es una ciudad turística visitada por millones de personas. Cuando paseo por sus calles sin objetivo fijo, ¿soy turista o ciudadano?
En Barcelona y en otras ciudades y no solo en los entornos urbanos sino rurales también y, en realidad, en cualquier espacio de interrelación humana, existe una polémica convivencia entre visitantes y visitados, entre nativos y foráneos. En New York, un artista anónimo ha plasmado con acierto este problema.
En base a la propuesta implícita en la imagen y volviendo a mi pregunta, ¿en qué lado de la línea me pongo en mi propia ciudad cuando paseo por placer o revisito algún monumento o le muestro la ciudad a un amigo forastero?
El problema es complejo y con múltiples aristas, ¿es un problema de oferta, de demanda, de capacidad de carga, de identidad o de su pérdida, de diseño? Seguramente de todas ellas. Lo que es seguro es que la raya sobre la acera plantea preguntas que es imprescindible asumir y responder.

miércoles, 19 de mayo de 2010

High Line New York


El diseño del espacio público ha evolucionado en base a las oportunidades del espacio y, en menor medida a las prácticas de ocio ciudadanas. Uno de los diseños innovadores y singular que eso refleja es el High Line de New York. Consiste en el aprovechamiento del viejo trazado del tren elevado de carga que atravesaba el sur poniente de Manhattan para el ocio urbano. El viejo trazado estaba destinado al derribo, pero la intervención de los 'amigos del High Line' www.thehighline.org ha conseguido su recuperación y habilitación como un espacio de alta calidad social y arquitectónica. Para el trabajo se convocó un concurso de ideas que siguieran el concepto 'Keep it': Mantenerla, simple, salvaje, tranquila y lenta....
El resultado, extraordinario, inaugura una nueva tipología de espacio que innova en las relaciones de ocio y ciudad.
Igual, igual que la Diagonal en Barcelona...

lunes, 15 de marzo de 2010

Las torres de alta tensión


El temporal de nieve de hace unos días ha hecho caer decenas de torres de alta tensión en Girona. Al parecer, no han soportado la carga de nieve sobre sus cables. Miles de afectados, millones de pérdidas ...

La solución de urgencia consiste en generadores de gasóleo y centenares de operarios reparando las torres en precario. La solución definitiva, reconstrucción y refuerzo de torres y la instalación del MAT (línea de Muy Alta Tensión de 400.000 voltios)*.

A mí no me gustan las torres. Encuentro que son un atentado al paisaje y una grave externalidad para la puesta en valor de los recursos de los territorios. Pero además de eso, ¿cómo se insiste en una tecnología tan frágil para el transporte eléctrico incapaz de soportar nevadas, vientos y movimientos sísmicos? Aunque la nevada fuera extraordinaria, los resultados catastróficos exigen un planteamiento más riguroso y menos simplista: 'Como las torres se caen, pongamos más torres' sigh

No entiendo porque no investigamos en sistemas de transporte eléctrico más fiables, respetuosos y más avanzados. ¿Enterrar es caro? Lo que parece caro es innovar.



*Para más información: www.nomat.org

jueves, 4 de febrero de 2010

La Mina Berta

Una nueva polémica de paisaje. La mina Berta es una cantera, una explotación a cielo abierto en el límite del Parque de Collserola. Una 'herida en el paisaje' en los términos utilizados habitualmente.
La polémica enfrenta a ecologistas, propietario y responsables administrativos por la intención de los últimos de llenar el 'agujero' con balas de residuos municipales inertes y la oposición de los primeros por la posible contaminación del acuífero. Sin dudar de las argumentaciones científicas y de los posibles daños al subsuelo, me parece necesario tomarse en serio las oportunidades que nos da el territorio para absorber los subproductos que nosostros mismos generamos. ¿Es mejor la mina tal como ahora aparece?¿Es mejor restaurar ('barnizar') con manto vegetal y resultados discutibles o banales a alto coste?
Para mí, la mina Berta es una posibilidad muy interesante y podría representar una oportunidad de desarrollar tecnología y bioingeniería para la restauración del paisaje y de incorporar capacidades nuevas a viejos territorios degradados. Desde el punto de vista ecológico, social, turístico... ¿Porqué no polemizamos en serio en vez de 'aguantar posiciones' y prejuicios?

martes, 2 de febrero de 2010

Bicicletas

A vueltas con la bicicleta, los carriles, las ciudades, la movilidad, el tráfico y el territorio ...

Todos los esfuerzos políticos por la inclusión de la bicicleta en el medio urbano están resultando un éxito tal y como vaticinaban los grupos sociales que la impulsan. Incluso los esfuerzos más tímidos y prudentes, incluso con diseños defectuosos, aún si los carriles no tienen continuidad, incluso con las dificultades entre peatones y ciclistas. Todas las ciudades buscan su sistema 'bicing', 'vélib', 'girocleta'... la bicicleta se abre camino.

Falta dar un paso más. Verdaderos corredores verdes que tomen la ciclovía como eje de conectividad, de relación entre pueblos, entre zonas urbanas y rurales. Que vertebren la ciudad difusa metropolitana, que permita salir y entrar, comunicarse...

Corredores de recuperación del paisaje y de dignificación de la escala humana, donde la prioridad sea la gente y no la máquina.

lunes, 21 de septiembre de 2009

La C-31


El 'Conseller’ de Obras Públicas escribía recientemente en ‘el Punt’ de Girona y defendía el trazado de la carretera C-31 que discurre por la comarca del ‘l'Alt Ampurdà' entre Vilacolum i la Tallada

La polémica está planteada en torno a la integración paisajística en el entorno. Mejor dicho, en la ausencia de integración en el paisaje. Grupos ecologistas, ambientalistas, instituciones y personas como el periodista
Antoni Puigverd han hecho notar su rechazo.
Mi impresión personal al visitar las obras y el trazado está más cerca de las críticas que de los razonamientos de defensa del Conseller. Me parece un trazado de ingeniería convencional diseñado en función del automóvil y no del paisaje.
Aún así, leo con atención el artículo y me llaman la atención varias cosas:

La primera: la foto que ilustra el artículo no es del paisaje, del trazado, sino una foto de la construcción, ferralla, maquinaria…
Marinetti la hubiera considerado arte. Por supuesto, no puedo asegurar que el autor haya elegido la foto, pero indica una sensibilidad muy alejada del punto de vista contrario. Casi diría, provocativa… y, en cualquier caso, alejada del sentido contemporáneo del progreso.

La segunda: el argumento inicial (¿principal?) de defensa del posible sobredimensionado es que los tramos anterior y posterior ya están hechos de la misma manera y medida. Pobre argumento. ¿No era que rectificar es de sabios?

La tercera: El argumento de la peligrosidad. Es como si para aumentar la seguridad de una carretera no fuera posible más que este modelo en el que, paradójicamente, la velocidad media aumenta. ¿No era que el aumento de velocidad aumentaba la siniestralidad?
Otros departamentos de obras públicas están enfocando el problema de seguridad de una manera distinta. No hay más que visitar las carreteras noruegas.

La cuarta: El mal menor. Efectivamente, siempre pueden haber diseños peores pero, ¿no estamos obligados a dudar, pensar, innovar, preguntar, hacer participar….?

La quinta: La defensa de las nuevas soluciones a los problemas de accesibilidad y permeabilidad que hoy serán más complejas y caros ‘gracias’ a la carretera. ¿No sería más sencillo arreglar esos problemas ‘a priori’ y localmente?

En otros países, las carreteras son verdaderos productos turísticos y gozan de programas y fondos para integrar transporte y paisaje. Aquí, no solo no lo son sino que tienden a malbaratar el paisaje a su paso.
El paisaje es frágil…. Si añadimos a la poca sensibilidad de la carretera, algún campo de golf de más, con algún proyecto inmobiliario excesivo, con un par de líneas de alta tensión, con un polígono industrial y un par de escombreras …. acabamos conformando el paisaje actual, banal y confuso del que algunos nos quejamos, señor ‘Conseller’.

jueves, 16 de julio de 2009

La geografía como eje turístico


Si entendemos el turismo como una forma de conocer, descubrir lugares e identidades diferentes en forma de personas, lenguas, paisajes, sabores y, en suma, experiencias, creo que el negocio turístico está desaprovechando el instrumento más valioso y más simple que tiene a su alcance: 'la geografía'.
Entiendo la geografía como la capacidad de interpretar el lugar en todas sus facetas, humana, física, económica, biológica... y la capacidad de interpretar, reinterpretar, explicar, conocer nuestro viaje, que multiplica la satisfacción del turista elevándolo a la categoría de explorador capaz de entender y transmitir aquello que ha experimentado.
La geografía torna al turista en explorador.
Sin embargo, las agencias y tour operadores, informan en torno a destellos e imágenes desarticuladas de su ‘geografía’ escamoteándonos esa posibilidad. El turista se convierte entonces en ese elemento manipulable a base de tópicos publicitarios. De posible explorador a ‘dominguero’.

También los territorios pierden la oportunidad de ofrecer su geografía como atractivo turístico para convertir sus visitantes en exploradores. No hay más que fijarse en las cuencas fluviales. No existen como oferta articulada para su visita.
Y sin embargo, son la mejor oportunidad para enlazar el turismo de interior con el ‘sol y playa’. Geografía...