martes, 26 de octubre de 2010

La ampliación del espacio público

La relación de los ciudadanos con el espacio público o más ampliamente, con el territorio, se revolucionó con la aparición del automóvil. Seguramente el turismo es una consecuencia directa del fenómeno. Fenómeno que hace reconfigurar las relaciones de la gente con el territorio. Los nuevos espacios públicos son hoy, paisajes muy alejados del lugar de residencia. La costa, la montaña, los parques, la segunda residencia... Pese a la sensación de libertad, accesibilidad universal y de dominio del espacio, la realidad es mucho más limitada: sólo podemos acceder a lugares en los que llegue carretera y, además, aquellos lugares más visitados incorporan dificultades de tráfico, lentitud y colapso final.
Este cambio de prácticas que el automóvil produce, además, hace abandonar las viejas prácticas de accesibilidad próxima, el radio de 10 kms alrededor de las poblaciones con consecuencias dramáticas para el espacio cercano, convertidos en periferias abandonadas, banalizadas o mal usadas. Aparentemente un motivo más para escapar a 100 kms de distancia. Desgraciadamente, lo que acaba pasando es que el desplazamiento nos puede llevar a otro lugar con una periferia muy parecida e igualmente banalizada.
Afortunadamente, parece que este sistema está dando voces de alarma y algunos ciudadanos reclamamos un uso más sostenible y reconfigurador del territorio. Es preciso rehabilitar el paisaje cercano e innovar en el diseño de nuevas tipologías de espacios públicos que incorporen prácticas de reconocimiento, interpretación y uso sostenible del territorio. Una importante ampliación del sentido actual del espacio público.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Tag Cloud


A día de hoy, la promoción turística de un lugar sigue confiándose a unos folletos y un lema. Algunos tan famosos como el 'Spain is different'. La mayoría de ellos insulsos, repetidos y repetitivos: 'tierra de vacaciones', 'paraíso cercano', 'mil sorpresas', 'sabores y aromas'... etc etc...

El lema banaliza o vulgariza la identidad de un lugar. Está desconectado de la realidad del territorio o, mejor dicho, de las actividades y prácticas turísticas concretas y reales que en él podemos realizar. Además, como herramienta de 'marketing' la considero prácticamente inútil, obsoleta e incluso contraria al objetivo que pretende. Hoy, los turistas tenemos otras maneras de encontrar nuestros destinos y dejarnos seducir por ellos en el marco que nos dan las nuevas tecnologías, con la capacidad infinita de información y evaluación al que accedemos a golpe de 'clic'.
Así y todo, muchos destinos siguen obstinados en las viejas e inútiles formas de promoción. ¿No sería mejor preocuparse de entender mejor la oferta del destino y como articularla con la demanda? ¿No sería mejor proteger, preservar, cuidar el paisaje en vez de 'maquillar' la realidad o confundir al turista con fotografías retocadas y lemas grandilocuentes y vacíos?

La marca y la fama de un lugar hoy están más relacionadas con lo que dicen de él los turistas que con la 'propaganda oficial'. Con las 'etiquetas' que con los 'lemas'. Es más interesante empezar por ver cuál es nuestra 'tag cloud', qué etiquetas nos definen y cuáles queremos tener para que nos encuentren los turistas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Recuperar paisajes

Buenas noticias:
1. Vuelto a su estado anterior el paraje donde se emplazaba el Club Med en el Parque Natural de Cap de Creus. 2. Endesa y la administración recuperan el paraje del Estany de la Gola destinado a ser una represa hidroeléctrica y abandonado a su suerte desde los sesenta.

Lo curioso es que estas recuperaciones reclaman de inmediato el interés público y por su visita. Son intervenciones con repercusión inmediata y con posibilidades de rendimiento turístico sostenible. También son espacios con especial interés para su diseño y remodelación, con complejas relaciones de lo original con lo intervenido, de los valores naturales con los culturales.

¿Cuántos de estos paisajes y parajes repartidos por doquier son susceptibles de recuperación y rehabilitación? Yo tengo 'coleccionados' decenas de ellos. Solo en el Pirineo, las compañías hidroeléctricas lo fueron sembrando de construcciones obsoletas.

Precisamos un listado de tareas pendientes, conciencia social y complicidad y apoyo de las empresas para esta necesaria recuperación.

domingo, 15 de agosto de 2010

Uso o Abuso

¿Para qué necesitamos comprar y acumular CDs, discos, DVDs (o cualquier otro soporte) si podemos disponer de toda la música, toda en cualquier lugar y cualquier momento?
La esencia de la música es escucharla y no poseerla. A día de hoy, parece que así lo estamos entendiendo y modelos de negocio como 'spotify' estan reconfigurando la industria.
Cuando leo el informe de Greenpeace, 'Destrucción a toda costa. 2010', me pregunto porque no utilizamos el mismo modelo de negocio con nuestro paisaje litoral. Cambiemos la obsesión de poseer por la de usar y así mantener la costa.
Miles de segundas residencias van fagocitando y destruyendo el paisaje a cambio de un uso ridículo. El desperdicio es enorme y el acceso continúa siendo aristocrático en tanto que por mucho que repartamos el litoral en pedacitos, nunca será suficiente para todos. ¿No sería mejor usarlo en vez de poseerlo?

lunes, 9 de agosto de 2010

De qué hablo cuando hablo de paisaje

Escribe Haruki Murakami en su libro 'De qué hablo cuando hablo de correr':
´Los caminos para hacer footing se prolongan a lo largo de toda la ribera del río Charles, de modo que, si a uno le apetece, puede ir corriendo hasta donde quiera y durante todo el tiempo que quiera. Eso sí, como se trata de vías de uso compartido con las bicicletas, siempre hay que tener en cuenta que una de ellas pueda aparecer detrás de ti a toda velocidad.'
Y un poco más adelante dice:
'Así es el río Charles. Mucha gente acude a sus orillas. Cada uno lo disfruta a su manera. Unos deambulan tranquilamente, pasean al perro, montan en bicicleta, hacen footing o disfrutan del patinaje en línea. La gente se reúne en la ribera de este río como atraída por un imán.'

La lista de oportunidades geográficas para el ocio son interminables y la lista de 'aprovechamientos' ínfima. El imán del que habla Murakami es despreciado y el paisaje malbaratado...

viernes, 6 de agosto de 2010

De vacaciones

Agosto en una población de la costa. Vacaciones. Mezcla de actividades habituales y extraordinarias. Las habituales no lo son exactamente, en realidad aunque no difieran de las cotidianas, se hacen sin prisa y de otra manera, comprar el pan y el periódico paseando o en bici. Tiempo para el paseo y la bicicleta. Siempre y cuando lo permita el espacio. El litoral, la playa, la costa, el mar parece un espacio diseñado para las actividades extraordinarias… pero, ¿y las habituales? ¿Cómo diseñamos ese espacio?
Observo cómo se mueve la gente y la suma de despropósitos. La carretera general va junto a la costa rellena de vehículos. Algunos semáforos incrementan el colapso. Las edificaciones se acumulan junto a la carretera sin apenas espacio de maniobra para los automóviles (la gente, simplemente, ‘dribla’ automóviles estacionados o en marcha…). Algunos entusiastas se obstinan en ir en bici sorteando paseantes y más automóviles. Alguien habilitó un estrecho espacio entre la carretera y la playa para el paseo peatonal. Mal diseñado, no tiene principio ni final, se interrumpe, tiene pasos angostos e incluso peligrosos, no está señalizado y los coches estacionan en él obligando al peatón a ingresar en la carretera. En el interior de la población, más automóviles, la mayoría de los cuales se han puesto en marcha para recorrer un kilómetro, a lo sumo dos, pelean por los escasos metros de calles mal dimensionadas y se detienen y vuelven a arrancar ininterrumpidamente. El desbarajuste sería fácil de arreglar: invertir el orden de las prioridades peatón-vehículo.
Con el pan bajo el brazo y el sol en la cara, algunos veraneantes disfrutan
–Estoy de vacaciones…

sábado, 10 de julio de 2010

Marketing Turístico


Habitualmente, la promoción turística confunde la imagen que se quiere proyectar con la identidad que un territorio atesora. Afortunadamente, como expertos consumidores de imágenes turísticas, hemos adquirido distinciones para discernir lo real de lo falso. La foto de la playa 'perfecta' acompañada de un lema más o menos acertado nos provoca una desconfianza inmediata y, a veces, incluso el rechazo de ese destino... ¿será verdad, o, junto a la palmera, fuera del ángulo de la cámara, hay una cementera estrepitosa y echando humo? La pericia y picardía del fotógrafo (y recientemente el photoshop) obra milagros... aunque de corto alcance.
Por identidad entiendo el conjunto de rasgos propios de un individuo, de una colectividad o de un lugar que los caracterizan frente a los demás. Cuanto más bellas sean las imágenes para la promoción de un destino, más rigurosos hemos de ser con el cumplimiento de la promesa que lleva implícita. Corremos el peligro de la decepción, el rechazo y la contrapropaganda. Aunque entendemos el uso metafórico de la imagen, cuando resulta que la imagen no se convierte en prácticas turísticas reales incurrimos en prácticas de riesgo irresponsables con la identidad del territorio.
¿Y no será mejor 'negocio' dedicar el presupuesto de promoción a la limpieza de la playa?, por ejemplo... Es demagógico, lo sé.