domingo, 30 de enero de 2011

El piano de Key Byscaine

Un piano apareció en Key Biscayne. Sobre un islote. La ‘noticia’ ha recorrido el mundo durante una semana. Una romántica imagen y un halo de misterio han sido suficientes para llenar miles de páginas y miles de minutos en televisión. Junto a noticias sin duda más relevantes de revoluciones políticas o desastres naturales aparecía el digno aunque desastrado piano, representación de mil metáforas, de boca en boca y de ojo en ojo, dando la vuelta al mundo.
Me encanta constatar la fascinación humana cuando se mezclan los elementos clave para configurar un paisaje: un escenario natural, una imagen potente y una o muchas historias subyacentes, elementos que conforman un paisaje y lo incluyen en nuestro imaginario personal. El paisaje del piano en el islote lo conforman tanto los elementos físicos (el piano quemado, la arena, el mar, el frente marítimo de Miami…) como los segundos de estupefacción, de ensoñación, de imaginación que evoca en cada uno de nosotros el viejo piano abandonado.

miércoles, 26 de enero de 2011

Ruinas y Ocio


El grabado de la izquierda es obra de Piranesi, el artista veneciano del siglo XVIII y representa un puente romano en ruinas. La decrepitud y mal estado de la estructura no impide un uso intensivo. En la parte superior del puente han construído una casa y se aprecia actividad febril: una escalera por la que sube un hombre, una cesta que cuelga en el extremo y aparejos por doquier. Además, los procesos naturales han hecho crecer vegetación que 'naturalizan' el puente. El río y la vida siguen a su alrededor como demuestra el pescador en primer término.
La fotografía de la derecha corresponde al High Line Park de New York. Una rehabilitación de una ruina industrial para un uso público. 250 años después, la imagen tiene la misma fuerza.
En el excelente trabajo de JWT, '100 things to watch 2011', se nombran en el número 96 a los 'Urban Industrial Parks' como una tendencia de éxito. Sus ejemplos son el High Line en New York, el 'Tempelhofer Feld' en Berlín o la reconversión de líneas de tren en Chicago.
La fascinación que las ruinas nos producen y la necesidad de nuevos espacios innovadores para el ocio ciudadano son una buena alianza y un espacio excelente para la creatividad y el diseño... desde hace siglos.

martes, 4 de enero de 2011

Total Recall


Los nombres de lugares se van almacenando en nuestra memoria y recordamos especialmente aquellos que asociamos con alguna experiencia emocional, sensorial o intelectual relevante. El lugar, el nombre y la experiencia son indisociables en nuestra memoria y se reproduce con cualquier estimulo, un olor, una imagen, un sonido, un acento...
Por eso, la publicidad moderna trata de inspirar ciertas emociones para conseguir crearnos un 'falso recuerdo' y un enlace emocional con el destino turístico que promociona. Como la película de Verhoeven, 'Total recall', donde la empresa Rekal Incorporated implanta falsos recuerdos y vacaciones imaginarias por un precio menor al del coste del viaje*.
A falta de esta tecnología, me parece más eficaz trabajar en producir emociones reales en los territorios reales en base a sus identidades reales mediante productos de alta calidad. Y sin duda, es más barato, sostenible y útil para el territorio y sus intereses.

*La película está inspirada en el cuento de Philip K. Dick ‘We Can Remember It for You Wholesale" (1966)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Destinos y Folletos

En el último mes he estado en un par de ferias de turismo. Miles de folletos alineados en mostradores. Información inmóvil y seguramente inútil. Entiendo y comparto la necesidad de los territorios y destinos por promoverse y darse a conocer, pero parece como si el sector turístico se resistiera a abandonar las viejas prácticas promocionales pese a que el turista 2.0 ya ha entrado de lleno en las nuevas tecnologías. Se está produciendo una revolución en la manera de relacionarse la oferta y la demanda y, sin embargo, se siguen imprimiendo los miles de folletos que acaban indefectiblemente en la basura o, en el mejor de los casos abandonados en algún armario.
Insistiendo en el post anterior, la manera de relacionarse del turista con el territorio, las señales, la información, la interpretación, está cambiando. La vieja práctica del folleto es obsoleta, insostenible y ecológicamente nefasta. Si el presupuesto de folletería lo dedicáramos a reflexionar e innovar, seguramente encontraríamos mejores canales de comunicación, información e interpretación. Están a la mano.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Señales o tecnología


Admiramos los paisajes puros. Sin artificialización, sin antropización, ¿sin información? También queremos saber, interpretar, conocer para entender y compartir. Cómo se llama esa montaña, qué altura tiene, quién vive ahí... Las señales, los paneles, los plafones, informan y urbanizan, dan pero también quitan. Además, son vandalizados aumentando su agresión al paisaje.
Hasta el siglo XX, el mapa ha sido el gran proveedor de información. El que nos permite tener el mundo en la mano, los nombres, los lugares y las rutas. Ahora bien, el mapa muestra y esconde. Es una interpretación del lugar. Es una aproximación. El GPS primero, el tom-tom después y hoy la 'realidad aumentada' nos permite posibilidades de interacción con el paisaje nunca antes vislumbradas y ofertas innovadoras de descubrimiento de los territorios que, de buen seguro, van a modificar las prácticas turísticas. Por si acaso y cobertura mediante, no jubilemos al mapa, nos puede dar muchas satisfacciones aún.

martes, 26 de octubre de 2010

La ampliación del espacio público

La relación de los ciudadanos con el espacio público o más ampliamente, con el territorio, se revolucionó con la aparición del automóvil. Seguramente el turismo es una consecuencia directa del fenómeno. Fenómeno que hace reconfigurar las relaciones de la gente con el territorio. Los nuevos espacios públicos son hoy, paisajes muy alejados del lugar de residencia. La costa, la montaña, los parques, la segunda residencia... Pese a la sensación de libertad, accesibilidad universal y de dominio del espacio, la realidad es mucho más limitada: sólo podemos acceder a lugares en los que llegue carretera y, además, aquellos lugares más visitados incorporan dificultades de tráfico, lentitud y colapso final.
Este cambio de prácticas que el automóvil produce, además, hace abandonar las viejas prácticas de accesibilidad próxima, el radio de 10 kms alrededor de las poblaciones con consecuencias dramáticas para el espacio cercano, convertidos en periferias abandonadas, banalizadas o mal usadas. Aparentemente un motivo más para escapar a 100 kms de distancia. Desgraciadamente, lo que acaba pasando es que el desplazamiento nos puede llevar a otro lugar con una periferia muy parecida e igualmente banalizada.
Afortunadamente, parece que este sistema está dando voces de alarma y algunos ciudadanos reclamamos un uso más sostenible y reconfigurador del territorio. Es preciso rehabilitar el paisaje cercano e innovar en el diseño de nuevas tipologías de espacios públicos que incorporen prácticas de reconocimiento, interpretación y uso sostenible del territorio. Una importante ampliación del sentido actual del espacio público.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Tag Cloud


A día de hoy, la promoción turística de un lugar sigue confiándose a unos folletos y un lema. Algunos tan famosos como el 'Spain is different'. La mayoría de ellos insulsos, repetidos y repetitivos: 'tierra de vacaciones', 'paraíso cercano', 'mil sorpresas', 'sabores y aromas'... etc etc...

El lema banaliza o vulgariza la identidad de un lugar. Está desconectado de la realidad del territorio o, mejor dicho, de las actividades y prácticas turísticas concretas y reales que en él podemos realizar. Además, como herramienta de 'marketing' la considero prácticamente inútil, obsoleta e incluso contraria al objetivo que pretende. Hoy, los turistas tenemos otras maneras de encontrar nuestros destinos y dejarnos seducir por ellos en el marco que nos dan las nuevas tecnologías, con la capacidad infinita de información y evaluación al que accedemos a golpe de 'clic'.
Así y todo, muchos destinos siguen obstinados en las viejas e inútiles formas de promoción. ¿No sería mejor preocuparse de entender mejor la oferta del destino y como articularla con la demanda? ¿No sería mejor proteger, preservar, cuidar el paisaje en vez de 'maquillar' la realidad o confundir al turista con fotografías retocadas y lemas grandilocuentes y vacíos?

La marca y la fama de un lugar hoy están más relacionadas con lo que dicen de él los turistas que con la 'propaganda oficial'. Con las 'etiquetas' que con los 'lemas'. Es más interesante empezar por ver cuál es nuestra 'tag cloud', qué etiquetas nos definen y cuáles queremos tener para que nos encuentren los turistas.